Cada objeto suena alegría
con sus nombres que no se olvidan
y sobre la mesa en el rincón
yace un librito mágico
que se va llenando de letras
que juegan, saltan y ríen
formando versos que danzan al tiempo
¡Y así cada día suena alegría ¡
con la lapicera mágica
danzando y cantando,
las letras todas juntas
juegan, saltan y ríen,
en el rincón de la abuelita
ya sueña el país de los versos.

